Reflexión de Las Buenas Nuevas
PARA EL PRÓXIMO DOMINGO: 21 de marzo, 2010
Quinto Domingo de Cuaresma, Ciclo C
Lecturas del Próximo Domingo:
Isaías 43:16-21
Salmo 126:1-6
Filipenses 3:8-14
Juan 8:1-11
La lectura del Evangelio del próximo domingo nos muestra un buen ejemplo de cómo tratar a alguien que es, como dice Jesús en otra parte de la escritura (Mateo 25) "los más pequeños". El destinatario de la compasión de Cristo en esta historia era considerado ser indigno de la vida misma. Ella era una mujer, que en su sociedad significaba que era inferior a los hombres. Ella era una pecadora y merecía castigo. Ella era una persona que enfrentaba sola a una multitud que la condenaba. ¿Que más "pequeño" puede ser alguien?
¿Cuándo te has sentido solo e insignificante? Quizás has enfrentado a una multitud que te condena. ¿Por otra parte, has tratado alguna vez a alguien como si no fueran importantes? Sí, ninguno de nosotros podemos lanzar la primera piedra.
Hay muchos en la Iglesia que han sido olvidados y descuidados. Todos conocemos a algunos de ellos. Si es que ya estamos ocupados en ministerios parroquianos o en nuestras propias vidas, el buscarlos y darles atención es demasiado abrumador. Estas personas llegan a ser muy insignificantes como para justificar el consumo de nuestro tiempo, el desarrollo de recursos y el sacrificio de nuestra comodidad personal.
Si el enfermo y el que sufre tienen dolor que nosotros no sabemos cómo manejar, nosotros preferimos mirar hacia otro lado. Los católicos con matrimonios destrozados a menudo se sienten condenados y muchos que podrían estar recibiendo la Comunión se ausentan porque ellos han sido mal informados acerca de las reglas de la Iglesia y nadie los apoya para que regresen. Y aunque la Iglesia ha estado deteniendo los abusos contra los niños, a menudo la lujuria y el tratamiento abusivo de los adultos nunca es discutido, y como ellos son tachados como "menos vulnerables"—ellos son de menos preocupación.
¡A veces, las instituciones seculares son mejores en responder a las necesidades de "los más pequeños" que nosotros los cristianos! Identificar a los más pequeños entre nosotros y acercarnos a ellos es un buen ejercicio de Cuaresma.
Preguntas para Reflexión Personal:
¿A quién has descuidado porque su situación te hace sentir incómodo o inadecuado? ¿Qué miembros de tu familia o parroquia evitas porque no te caen tan bien como los demás? Comienza a darles atención compasiva orando por ellos, después discierne si el Señor te está inspirando a hacer algo más por ellos.
Preguntas para Compartir la Fe en Comunidad:
Comparte la historia de alguna vez cuando tú fuiste – uno de “los más pequeños”--¿Te mostró alguien compasión? ¿Cómo? ¿Dónde estaba Jesús?